28/11/08

JUAN MARSÉ - PREMIO CERVANTES 2008

Tras muchos años en los que su nombre sonaba como ganador del Cervantes, ayer Juan Marsé se ha llevado por mayoría el galardón más prestigioso de las letras hispanas "por su decidida vocación por la escritura, venciendo los elementos personales y su dura vida, y por su capacidad para reflejar la España de la posguerra". Ésas son algunas de las razones que manifestó el presidente del jurado, José Manuel Blecua, en el acto en el que el ministro de Cultura, César Antonio Molina, hizo público el fallo del premio, que en esta edición está dotado con 125.000 euros, 35.000 más que en años anteriores. El Premio Cervantes lo ha ganado también Marsé, según Blecua, "por su sensibilidad para reflejar el español o castellano hablado en Cataluña, representado muy bien por los personajes de sus novelas".

Y el poeta argentino Juan Gelman, ganador de la pasada edición del premio y miembro del jurado, hizo hincapié en la dimensión internacional de la obra de Marsé, al subrayar que "ha contribuido a la renovación de la novela en lengua castellana, y no sólo de la española. Es un escritor que ha marcado a varias generaciones".

BIOGRAFÍA

Escritor autodidacta, se define a sí mismo como novelista catalán que escribe en castellano. Pertenece a la promoción de jóvenes escritores que entre 1955 y 1970 procuran la superación de la narrativa española desde el punto de vista de las técnicas vigentes en su tiempo y desde la visión crítica de la realidad española que les tocó vivir. Se le relaciona con autores como Martín Santos, Juan y Luis Goytisolo, García Hortelano o Antonio Ferrés, ya que con ellos comparte alguno de sus caracteres narrativos. No obstante, resulta arriesgado ubicarle con certeza en alguna de las tendencias narrativas existentes: su personalidad de narrador se distingue como única, diferente. Ni siquiera podemos encuadrarle en el "realismo mágico", quizá la corriente a la que más se acerca su producción. Su obra, eso sí, supera con creces la llamada novela social de los años cincuenta. Marsé, justifica su oficio de escritor como el modo de "poner orden al caos" y señala que los ámbitos del caos afectan a su yo, al entorno y a la materia verbal. "Pero en el fondo se movilizan razones de orden estético" -concluye-, "Esta es mi tarea".

Juan Marsé nace en Barcelona el 8 de enero de 1933, como Juan Faneca Roca. Su madre muere en el parto, dejando al taxista Faneca solo con su hija pequeña y el recién llegado. En el transcurso de una de sus carreras coincide con el matrimonio Marsé, una joven pareja que lamenta no tener hijos: el futuro novelista será adoptado a las pocas semanas de su nacimiento. Como afirma Vázquez Montalbán, "el padre biológico se convirtió en un mito fugitivo que algún día volvería y escasamente volvió en dos ocasiones, aunque en su retiro en un pequeño pueblo de Cataluña, el viejo Faneca comentaba con orgullo que era padre de un escritor importante... El mito del padre aplazado se agranda, se ultima en Un día volveré, pero subyace en sus novelas como sombra o cicatriz, adivinadas".

Sus primeros años transcurren entre Barcelona y dos pueblos de la provincia de Tarragona donde vivían sus abuelos, Sant Jaume dels Domenys y Arboç del Penedés. Asiste a una escuela de barrio, Colegio del Divino Maestro, hasta 1946. Fue un pésimo estudiante, pasaba casi todo el tiempo jugando en la calle y descubriendo los escenarios que con el paso de los años configuran su particular territorio literario: Gracia, el Guinardó o Monte Carmelo. Su entorno, repleto de estrecheces, apenas le aporta vivencias culturales; su mundo estético y literario se conforma de novelas de aventuras que le entusiasman y, sobre todo, de la magia del cine americano de la época, algo que le atrae irresistiblemente. Su familia pertenece al bando de los vencidos; el mismo Marsé se declara "voyeur del anarquismo": "forma parte de mi memoria histórica, del entorno de mi familia durante la guerra y después de la guerra. Mi padre Marsé había sido de Esquerra, luego del PSUC, pero siempre fue un militante atípico, por lo libre. Él no era exactamente anarquista. Era un resistente."

A los trece años empieza a trabajar como aprendiz de joyero, oficio que desempeñará hasta 1959; durante este tiempo el muchacho de pelo rizado y espeso, de tímida sonrisa, descubre su inquietud literaria. Estudia de forma autodidacta, entre 1957 y 1959 aparecen sus primeros relatos en la revista "Ínsula", gracias a las recomendaciones de su amiga Paulina Crusat. Obtiene el premio Sésamo de cuentos en 1959. Durante el servicio militar en Ceuta, a los 22 años, comienza a elaborar su primera novela, Encerrados con un solo juguete; años después, en 1960, la presenta al Premio Biblioteca Breve de Seix Barral, declarado desierto por falta de quorum, con ella queda finalista y arranca su carrera novelística. Aunque la novela colma las aspiraciones de críticos y novelistas, que por entonces cultivan el denominado "realismo social", Marsé no se encuentra realmente satisfecho. Aconsejado por Gil de Biedma viaja a París este mismo año, sobre él afirma "la lectura de su obra y el conocimiento de Jaime fueron capitales". Allí trabaja de mozo de laboratorio en el Departamento de Bioquímica Celular del Institut Pasteur, al servicio de Jacques Monod, premio Nobel, de ideología comunista, con el que a veces dialogaba sobre la situación de la España franquista. Comienza su relación con el PCE: "Me hice del Partido Comunista de España en París no por Monod, sino porque era el único que hacía algo contra Franco. Luego me separé por una cuestión de intransigencia. Se metieron con la vida privada de un camarada que al parecer follaba con quien no debía".

Vuelve a Barcelona, publicando en 1962 Esta cara de la luna, hoy repudiada por el autor y desterrada del catálogo de sus obras completas. En 1965 publica Últimas tardes con Teresa, su primera gran novela, que le vale finalmente el Premio Biblioteca Breve de Seix Barral. Este libro podría definirse, como hace Gonzalo Sobejano, "como una parodia sarcástica de la novela social en sus dos vertientes, como testimonio de los sufrimientos del pueblo y como testimonio de la decadencia de la burguesía". Marsé dirá "creo que tengo una inclinación natural al esperpento...soy grande admirador de Valle Inclán... Puede que mis personajes [habría que añadir, la realidad] queden deformados por la caricatura". Ya del todo seguro de su vocación literaria, abandona su oficio de joyero y comienza a trabajar en colaboraciones para editoriales, traducciones, columnas en periódicos y revistas y diálogos para cine, junto a Juan García Hortelano, gran amigo suyo.

Se casa en 1966 con Joaquina Hoyas, de la que tendrá dos hijos, Alejandro, que nace en 1968, y Berta, en 1970. En este mismo año, 1970, publica la excelente novela La oscura historia de la prima Montse, donde encontramos las claves del universo literario que ha seguido cultivando hasta el presente.

Entre 1970 y 1972, respaldado ya por un gran éxito, en plena madurez creadora, escribe su novela más valorada y una de las más brillantes de toda la narrativa castellana de la posguerra: Si te dicen que caí. A través de un fabuloso recorrido por su infancia, Marsé, recrea la realidad histórica que le interesa rescatar -la etapa de la posguerra española-, con el fin de desvelar esa actitud crítica frente a la realidad sociológica, que constituye la clave interpretativa de toda su obra. Su postura de escritor es "... de rechazo frente a la sociedad, sea cual sea... Es muy saludable una actitud de irritación y crítica..." Inmediatamente censurada en España, se vio obligado a publicarla en México, en 1974, donde recibe el Premio Internacional de Novela. En 1974, comienza a colaborar con la revista "Por favor", donde se ocupa de una columna de relatos literarios de personajes de actualidad, con gran éxito. En 1978 obtiene el Premio Planeta con La muchacha de las bragas de oro. Su universo literario se asienta y se confirma con Un día volveré (1982), Ronda del Guinardó (1984) -1984 será el año en que sufre un infarto y ha de someterse a una delicada intervención quirúrgica- y su volumen de cuentos Teniente Bravo (1987). Vázquez Montalbán asegura, "a partir de este momento [se refiere al periodo que media entre la publicación de Si te dicen que caí y Ronda del Guinardó] te dedicas a recuperar tu memoria, individual y coral, contra la obligada amnesia del vencido de la guerra civil". Así lo admite el autor, que no descarta sin embargo la memoria como "material esencial" en el conjunto de todas sus novelas. Afirma Marsé, "... la realidad me interesa poco, de modo relativo. Tiendo a una realidad elaborada... no soy un reproductor de historias; las creo yo. Adoro la verdad inventada"; y los elementos que sostienen esa "verdad inventada" de Juan Marsé son la memoria y la palabra, ambas imprescindibles.

La década de los noventa supone la consagración definitiva del escritor barcelonés. En 1990 recibe el Ateneo de Sevilla por El amante bilingüe; en 1994 le conceden por El embrujo de Shangai el Premio de la Crítica y el Aristeion.

Pasarán siete años para que Marsé rompa su silencio y publique, en el 2000, la novela Rabos de lagartija y en 2004 La gran desilusión, por la primera obtiene el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Narrativa. El 27 de Noviembre de 2008, cuando se conmemoran los 10 años de la muerte de la poetisa y escritora Gloria Fuertes, Juan Marsé ha sido galardonado con el Premio Cervantes, como una de las más importantes figuras literarias españolas.


BIBLIOGRAFÍA

Novelas:

Encerrados con un solo juguete (1961)
Esta cara de la luna (1962)
Últimas tardes con Teresa (1966)
La oscura historia de la prima Montse (1970)
Si te dicen que caí (1973)
La muchacha de las bragas de oro (1978)
Ronda del Guinardó (1984)
Un día volveré (1982)
Teniente Bravo (1986),
Señoras y señores (1988),
El amante bilingüe (1990)
El embrujo de Shanghai (1993)
Rabos de lagartija (2000)
La gran desilusión (2004)

Relatos:

La fuga de río Lobo (Destino, 1985)
Teniente Bravo (Plaza & Janés, 1986)

Artículos periodísticos:

Señoras y señores (Punch, 1975; Tusquets,1987)
Confidencias de un chorizo (Planeta, 1977)

PREMIOS:

Encerrados con un solo juguete

- Finalista Premio Biblioteca Breve Seix Barral (desierto), 1960.

Últimas tardes con Teresa

- Premio Biblioteca Breve Seix Barral, 1965.

Si te dicen que caí

- Premio Internacional de Novela "México", 1973.

La muchacha de las bragas de oro

- Premio Planeta, 1978.

Ronda del Guinardó

- Premio Ciudad de Barcelona, 1985.

El amante bilingüe

- Premio Ateneo de Sevilla, 1990.

El embrujo de Shanghai

- Premio de la Crítica, 1994.

- Premio Europa de Literatura (Aristeión), 1994

En 1959 recibió el Premio Sésamo de cuentos.

En 1997 es galardonado con el Premio Juan Rulfo.

En 1998 recibe el Premio Internacional Unión Latina.
En 2001 recibe el Premio de la Crítica por "Rabos de lagartija"
En 2008 recibe el Premio Cervantes.

15 comentarios:

Grupo Cultural Poelerkia dijo...

Sin lugar a dudas un premio muy merecido a pesar de que, en mi modesta opinión, la obra de Marsé haya bajado muchos enteros desde los años de la Transición. Sus últimas novelas en particular son irrelevantes.

Amig@mi@ dijo...

He leído sólo "Si te dicen que caí", pero hace un montón de años, por lo que quizás por falta de madurez intelectual no me gustó. Tendré que darle una sengunda oportunidad.
Buen reportaje
Un beso

Lamia dijo...

Creo que leí a Juan Marsé cuando todavía no tenía ni la edad ni el conocimiento preciso para entenderlo. Sin embargo, aún lo recuerdo. Es una asignatura pendiente porque no he leído ninguna de sus últimas novelas. Aunque es un tipo que siempre me ha atraído: ese punto de ir en contra de ...

Cornelivs dijo...

¿Quien no la leido La muchacha de las bragas de oro?

Merecido premio.

Un abrazo y...feliz fin de semana!

Fernando Manero dijo...

Un aplauso cerrado, emotivo, sincero y sin reserva alguna para el gran Marsé, que merecía el Cevantes hace tiempo y que, al fin, lo ha conseguido en un año de ciertas heterodocias en esto de los premios, que también ha permitido avalar la obra de Goytisolo con el Nacional de Narrativa. Marsé nos ha deleitado, sorprendido, provocado, hecho llorar, tener optimismo, sufrir con el sufre. Se lo merece y sus seguidores también

Javi Illán (R) dijo...

no tengo el placer de conocer su obra, al menos en mi estantería, pero me pondré manos a la obra.

Un saludo. PAZ

Yopopolin dijo...

enhorabuena al premiado! la verdad es que no he leido nada de el... pero empezare a plantearmelo...

salu2

moderato_Dos_josef dijo...

Leer la biografía de este gran escritor me da ánimos, ya que no es de esos que explotan y en pocos años ganan cientos de premios, es un escritor que con los premios justos y necesarios ha sabido labrarse una brillante carrera a través de la perseverancia y el buen hacer. Un saludo!

Stultifer dijo...

Es un escritor denso. No pude acabar "Rabos de lagartija". Particularmente no es uno de mis predilectos.

Jeanne dijo...

Yo reconozco que no he leído nada pero nada de él....

Quien sabe.

(Preciosa canción)

Saludos

J.

CARLOS LABARTA dijo...

jeanne: QUÉ CANCIÓN SONABA CUANDO LO LEISTE...?

zoraida999 dijo...

Leer no he leido nada de el, pero...no hay peliculas basadas en sus libros, o me equivoco?

Rosa Cáceres dijo...

"Últimas tardes con Teresa" es, a mi juicio, la obra maestra de Marsé. El personaje del Pijoaparte, con su encantadora "sonrisa de murciano", es -segun opinión general- su personaje más carismático.
Con motivo del merecido Premio del que estamos tratando, leí en una entrevista que le hicieron, que Marsé conserva una pose "pijoapartesca". Me hizo gracia el neologismo, porque expresa una idendidad y una forma de ser muy especial, llana sin ser grosera, encantadora sin ser aduladora, cun un sí es no es de picardía y gramática parda...
Creo que todos los candidatos al Cervantes que sonaron antes de la elección lo merecían tanto como Marsé, pero no más (ni menos, lógicamente). Sin embargo, como Marsé dice, los premios no son en definitiva más que un golpe de suerte que recae en uno u otro que poseen los mismos méritos.

Por cierto, Carlos, quiero felicitarte por tu blog, es maravilloso, con razón me ofrecías ayuda. Te lo agradezco muchísimo, me apañaré como pueda, aunque nunca llegaré al dominio que muestras tú y los jóvenes de tu generación, ante los que me siento como una analfabeta funcional de la informática.
Me he permitido añadir tu blog como uno de los que tengo como preferidos en el mío.
Si te molesta o no quieres, por favor, dímelo y lo quito.

Amig@mi@ dijo...

acudo a tu llamada pero a solidarizarme, puesto que no tengo ni idea de como quitar eso,aún asi te doy tres consejos,
1 ai tienes tu dirección de correo elctrónico en algun sitio en el blog, quita la@ y sustituyela por la palabra "arroba". he oido que entra por ahi.
2 si tienes marcador, quitalo, también hoy que entra por ahi.
3 pasa a tu pc el Ewido online y el terminator,
los dos compatibles ocn antivirus, y gratuitos, por si es un maleware.
Espero que tengas suerte

Me costó encontrar donde comentar, lo tapan los cartelitos
besos

Esther dijo...

Hola Carlos yo no conozco la obra de Juan Marsé pero seguro que si le han dado el premio será merecido..

Veo que te han dicho ya un sitio por donde puede entrar eso que te aparece..Estando yo en la pagina me ha aparecido arriba y he observado tu sidebar de arriba a abajo por ver si tenías algún elemento nuevo que pudiera ser el que al meterlo te metiera en el blog la publicidad de esa manera porque no se me ocurre nada más porque no me ha pasado nunca..

Al final del todo de la sidebar había algo de photobucket pero claro no sé si es eso que aparece de nuevo o es algo que habías puesto tu..Mira de todas formas lo que te dicen a ver si así se va..

un beso