21/8/08

CAMBIO DE SENTIDO


Si algo noto cuando existe una causa de dolor de alcance general, es que velozmente en nosotros cambia nuestra sensibilidad de dentro a fuera. Pasamos de estar pendientes de nosotros a estar con el corazón en un puño por los demás, sobre todo si la causa del dolor es el Desastre, la Catástrofe, es un Dolor que afecta globalmente.


Uno se siente una mínima parte en contradicción de los sentimientos egocéntricos de hasta entonces, un momento en el que la razón, desbancada dentro de nosotros por el corazón y sus sentimientos individuales, toma su posición en forma de condolencia, compasión, solidaridad, preocupación... Cambiando el sentido del pálpito.


Hay un minuto de sensación de pequeñez, de insignificancia de lo de uno mismo mientras tomamos consciencia de la gravedad de lo que afecta a otros... Y nos volcamos, con nuestras capacidades, si éstas están al alcance, con nuestro pensamiento constante, con nuestro afán de saber la exactitud de una causa y con la intención de moderar el dolor, sumándonos en un abrazo protector colectivo de quien sufre...


Esto también me eriza la piel...

8 comentarios:

Sensai dijo...

Ayer me enteré de la noticia por un blog amigo y sentí un mazazo en el corazón, un escalofrío, dolor y todo eso que tan bien explicas.

Carlos Labarta dijo...

Se me olvidó todo e incluso hoy estoy todavía pendiente de cualquier novedad... Ahora estoy por la impotencia... Es como sufrir un dolor ajeno como propio. Miedo? Morbo? Hipocondria? Sensibilidad? Conciencia?
Graciaspor pasarte...!

Lucía dijo...

Bueno, a nosotros de aquí a una semana se nos habrá olvidado, habremos vuelto a nuestras pequeñas catástrofes diarias y sólo nos acordaremos de refilón. Creo que lo peor es la sensación que sienten ellos, la de cómo es posible que la gente siga con su rutina, cómo es posible que parezca que el mundo sigue girando cuando el mío se ha detenido...

Impresionante cómo describes el sentimiento.

Un saludo.

DianNa_ dijo...

Nos creemos el centro del universo, nosotros y nuestras miserias y que poco tiempo pasamos pensando en los demás.

Saludos

Mª Antonia dijo...

Querido Carlos:
Adhiero tu dolor, reflejado vívidamente en el relato, el mío propio.
Hoy me pongo en la piel (en el corazón) de los que sufren... y sufro con ellos.

Un abrazo.

Carlos Labarta dijo...

A ti, por tu sensibilidad, que también eriza la piel... Otro abrazo

gamusino2 dijo...

y pienso yo ¿será acaso todo este dolor que sentimos al unísono una mezcla de impotencia y de miedo a que nos pase a nosotros mismos?

Puede parecer un pensamiento cobarde, pero ciertamente es más intenso cuanto más cercano se siente

Un abrazo

nélida dijo...

Holaa!! Antes que nada, lamento que tengan que estar atravesando esta situación tan dolorosa, es verdad que frente a hechos de esta naturaleza, los sentimientos son una miríada de sensaciones encontradas. Que la vida les de a todas esas familias afectadas, las fuerzas necesarias para seguir y conquistar una sonrisa con el tiempo.
Gracias por pasar por mi blog, eres muy bienvenido. Abrazos